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Presentación

EL DESARROLLO SUSTENTABLE: UNA CUESTIÓN DE EQUIDAD SOCIAL

Isaías Tobasura Acuña
Profesor Universidad de Caldas

PALABRAS CLAVE:

Desarrollo, sustentabilidad, equidad.


"El Universo requiere la eternidad... Por eso afirman que
la confirmación de este mundo es la perpetua creación,
y que los verbos conservar y crear, tan enemistados aquí,
son sinónimos en el cielo".
Historia de la eternidad. Jorge Luis Borges.

INTRODUCCIÓN

El debate sobre el desarrollo (entendido en términos sociales) se remonta al Siglo XVIII. Pese a este largo tiempo que se viene hablando de desarrollo, su significado es aún equívoco. Según el contexto donde se utilice puede significar aumento, progreso, adelanto, mejora, crecimiento, desenvolvimiento, incremento, ampliación, bienestar, prosperidad, riqueza, perfeccionamiento, avance, auge.

En el aspecto económico el desarrollo se ha entendido como incremento del Producto Interno Bruto -PIB- y del ingreso nacional per capita. Con base en el PIB per capita el Banco Mundial ha clasificado los países en: de ingresos altos, de ingresos medios y de ingresos bajos (1). Sin embargo, el crecimiento económico no conduce necesariamente al desarrollo. El desarrollo, en el sentido que aquí le damos, implica mejora general en la calidad de vida y bienestar de las personas. Los componentes del bienestar socio-económico son la base del desarrollo. Entre otros se pueden mencionar: el ingreso, el empleo, la educación, la salud, la nutrición, la vivienda, la recreación, la participación, los servicios (agua, electricidad, transporte, diversión, protección y seguridad).

El desarrollo, como proceso social, se inscribe en las teorías del cambio social. Una teoría del cambio social lleva implícita la variable tiempo y está inexorablemente unida a la experiencia humana. En este orden de ideas, el concepto de desarrollo tiene que ver con la calidad de vida de las personas, las familias, las comunidades y las sociedades humanas, no con las cosas ni con los recursos. Por ello se concibe el desarrollo de las comunidades como el proceso de cambio que le permite a los individuos su crecimiento, tanto individual como colectivo, a través de la potencialización tanto de las capacidades materiales, como de las espirituales. No se trata, por lo tanto, de la satisfacción de las necesidades biológicas y materiales, sino de la realización plena de todos los individuos dentro de la sociedad, a través del logro de sus aspiraciones. Incluye: 1. Mejora del nivel de vida de las personas, a través de incrementos y mejor distribución del ingreso. 2. Creación de condiciones que promuevan la autoestima y el incremento de la libertad de elección de las personas.

UNA MIRADA HISTÓRICA

Desde el siglo XVIII, en "La riqueza de las naciones", Adam Smith, teniendo en cuenta las tendencias de la economía británica, los cambios generados en las relaciones económicas, las nuevas concepciones de la ciencia y la creatividad humana, planteó una era de prosperidad económica sin límites para las naciones. Pero, como no consideró la relación entre población y recursos, pronto surgieron nuevas concepciones sobre el progreso de la humanidad que pusieron en duda sus planteamientos.

En efecto, la relación entre ambiente y desarrollo, entre crecimiento y abastecimiento, fue puesta en evidencia en 1798 por Robert Malthus, en su "Primer ensayo sobre la población", en el cual manifestaba que la población, cuando no encuentra impedimentos legales o históricos, tiende a crecer de manera geométrica, mientras la producción de alimentos lo haría de manera aritmética. Afirmaba que: "Aunque el perfeccionamiento constante de las técnicas agrícolas y la incorporación de nuevas áreas aseguren un crecimiento de los recursos alimentarios, la ley de los rendimientos decrecientes indica que, en un momento determinado, el coste económico de los productos se multiplicará y, finalmente, significará un impedimento insalvable para que la producción continúe creciendo" (2). La hipótesis de Malthus se sitúa en el lado pesimista de los que creen que el desarrollo científico y tecnológico supera los límites de la naturaleza. Pero, como todos sabemos, el desarrollo moderno le dio la razón a sus contradictores, pues la capacidad actual de producción y conservación de alimentos es suficiente para asegurar una adecuado suministro de alimentos nutritivos y seguros para toda la población mundial. Sin embargo, una cuarta parte de la población del planeta padece desnutrición crónica. Queda claro entonces que el problema del hambre en el mundo no es de producción de alimentos, sino de inadecuada distribución de los mismos, explicada por razones políticas, económicas y culturales.

John Stuart Mill se pone del lado optimista, y considera que el desarrollo científico y tecnológico puede superar las barreras de la escasez. Sin embargo, en sus "Principios de economía política", Mill plantea su hipótesis acerca del estado estacionario, según la cual el crecimiento de la riqueza en un país no puede carecer de límites. Para él, era completamente seguro que al final del estado progresivo se llegaría al estado estacionario. Además, pone de presente los dolores del crecimiento, no de la mera subsistencia.(3)

David Ricardo en sus "Principios de Economía Política y Tributación" manifiesta su preocupación sobre el crecimiento sin límites, y plantea su famosa hipótesis de los rendimientos decrecientes, según la cual al aumentar las cantidades de un factor variable capital o trabajo (k o L), aplicados a una cantidad fija de otro, tierra (T), el incremento de la producción total (cereal) que resulta de cada unidad de factor variable (K o L), ira eventualmente decreciendo de modo que con los sucesivos insumos del factor variable (K o L) se obtendrán incrementos decrecientes, cada vez menores, de producto (cereal).

LOS LÍMITES DEL CRECIMIENTO

Después de la Segunda Guerra Mundial, Kenneth E. Boulding plantea que en el futuro la economía del planeta tendrá que concebirse como un sistema cerrado, a diferencia del pasado cuando imperó la economía del "Cow boy", donde los recursos y los espacios libres para la expulsión y el vertido de contaminantes y desechos parecían ilimitados. Y, al contrario, plantea que la economía se parece cada vez más a un recinto cerrado, a un auténtico "Navio Espacial Tierra", que dispone de recursos limitados y de espacios finitos para la contaminación y el vertido de desechos (4). Los límites del planeta se manifiestan en las fuentes: agotamiento de la energía fósil, escasez de recursos y de espacio vital, pérdida de la biodiversidad. Y en los vertederos: deterioro de la capa de ozono, creciente calentamiento del planeta, contaminación del aire, el agua y el suelo agrícola. Todo esto potenciado por el crecimiento desmedido de las ciudades, la amenaza de una catástrofe nuclear, el hambre y la pobreza. Para otros, en cambio, los límites del planeta no son tanto de origen físico, sino sociopolítico, y se derivan de relaciones de poder asimétricas entre países.

No obstante los cuestionamientos que se venían haciendo al desarrollo, el deterioro del medio ambiente y la destrucción de los recursos naturales es algo que comenzó a preocupar seriamente a la comunidad internacional desde 1962 cuando Rachel Carson publicó "La Primavera Silenciosa". En este revelador documento la Carson pone en evidencia los graves problemas ocasionados por el modelo de `Revolución Verde', el cual se sustentaba en la aplicación de grandes cantidades de pesticidas, fertilizantes y riego a las exigentes variedades creadas genéticamente. Desde entonces, el tema ambiental ha estado íntimamente ligado al desarrollo.

Esta voz de alerta sobre los peligros que se cernían sobre el planeta fueron corroborados en 1972, con la publicación del informe del Club de Roma, "Los Límites del Crecimiento", en el cual se puso en evidencia los límites físicos del planeta, como consecuencia de un estilo de desarrollo basado en el crecimiento y el progreso infinitos. El informe concluye que si el crecimiento continuaba su ritmo, el planeta colapsaría en cien años. Para evitar el desastre era necesario estabilizar la población, reducir el consumo de recursos, detener el crecimiento del capital y dedicar mayores recursos hacia sectores como la salud, la educación, la recreación y la recuperación de los suelos y los bosques. El planteamiento abogaba por un cambio cultural urgente.

A partir de allí, esta compleja problemática fue abordada por múltiples foros y conferencias internacionales: la conferencia de Estocolmo sobre medio ambiente humano "Una sola Tierra" (1972), que culminó con la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA); la Declaración de Nairobi (1982), la Comisión Brantd sobre cuestiones Norte-Sur; la Comisión Palme sobre cuestiones de Seguridad y Desarme; "Nuestro Futuro Común" 1987, informe preparado por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el desarrollo, que discutió la relación entre desarrollo y medio ambiente, a raíz de la cual acuño el término "Desarrollo sostenible".

LA SUSTENTABILIDAD: UN PUENTE ENTRE DESARROLLISTAS Y AMBIENTALISTAS

El término sustentabilidad con la carga de ambigüedad que conlleva es hoy el campo de experiencia común que permite el diálogo entre desarrollistas y ambientalistas. A los primeros sus viejos planteamientos centrados en el crecimiento económico les resultan insuficientes en esta época. A los otros su manera contemplativa y romántica de concebir el ambiente y la naturaleza tampoco les resultan prácticos y convincentes. Unos y otros han adoptado por moda o por necesidad el término sustentabilidad. Veamos con la menor carga de ambigüedad y subjetividad lo queremos significar con este término.

La palabra sustentar viene del latín sustenere, que significa sostener o mantener en alto. "En el contexto de los recursos naturales y del medio ambiente sustentar significaría entonces -literalmente- mantener o prolongar el uso productivo de los recursos, y la integridad de la base de recursos" (5). El concepto puede utilizarse de tres maneras:

  1. Como indicador físico para un recurso individual.
  2. Como indicador físico para un grupo de recursos o un ecosistema.
  3. Como indicador físico-socio-económico o de desarrollo sostenible.

1. En el primer caso el concepto se restringe al contexto de los recursos biológicamente renovables. Ejemplo: flora, fauna, suelo, agua. En este caso la sustentabilidad significa la utilización de no más del incremento en un tiempo determinado de los recursos, sin reducir el stock físico. El límite de extracción utilizado es el Rendimiento Máximo Sostenible (RMS). Este concepto puede aplicarse a la tala máxima, la extracción pesquera y el bombeo máximo sustentables.

2. En el segundo caso, el concepto de sustentabilidad se aplica a un conjunto de recursos o un ecosistema. Al igual que en el caso anterior, la sustentabilidad se mide en términos físicos, pero no de un recurso tomado individualmente, sino teniendo en cuenta sus múltiples interacciones en el ecosistema. En el bosque tropical, por ejemplo, la extracción de una especie, calculada en términos de su Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), puede afectar la presencia de otras especies vegetales o animales o poner en peligro el balance hídrico de la zona.

3. La sustentabilidad en el tercer caso tiene que ver con el "desarrollo sustentable", es decir con el aumento sostenido del nivel de bienestar individual y colectivo de la sociedad. La Comisión Brundtland (WCED 1987) definió el desarrollo sustentable como la capacidad de los individuos para satisfacer sus necesidades sin comprometer la base de recursos para que las futuras generaciones pudieran satisfacer las propias.

Hay en este concepto dos elementos inseparables: Medio Ambiente Y desarrollo. El medio ambiente es el espacio donde vivimos todos, y sintetiza la compleja red de relaciones entre sociedad y naturaleza en un momento determinado. El desarrollo es el proceso social que le permite a los individuos y grupos humanos mejorar su bienestar, a través de la satisfacción de sus necesidades y sus aspiraciones. Un desarrollo que a la par que mejora las condiciones económicas sea sostenible social y medioambientalmente, es decir, reduzca la desigualdad, la pobreza y la degradación ambiental.

El desarrollo sostenible busca que las generaciones de hoy satisfagan sus necesidades sin comprometer la base de recursos para que las futuras generaciones satisfagan las suyas. "Es un proceso de cambio en el cual la explotación de los recursos, la orientación de la evolución tecnológica y la modificación de las instituciones están acordes y acrecientan el potencial actual y futuro para satisfacer las necesidades y aspiraciones humanas". Comprende dos conceptos esenciales: el concepto de "necesidades", en particular las necesidades de los pobres, y las "limitaciones" impuestas por la tecnología y la organización social entre la capacidad del medio ambiente para satisfacer las necesidades presentes y futuras.

"La satisfacción de las necesidades (6) esenciales exige no sólo una nueva era de crecimiento económico para las naciones donde los pobres constituyen la mayoría, sino la garantía de que estos pobres recibirán la parte que les corresponde de los recursos necesarios para su crecimiento" (7). Pero el concepto de necesidades nos puede conducir a una trampa: El consumismo sin límites. E. From nos sintetiza esta falacia de esta manera: "Las necesidades siguen siempre produciéndose y por lo tanto no existe ningún término, y el hombre espera como un perpetuo lactante con la boca abierta a que lo alimenten, más y más y más". El planteamiento de From es consonante con uno de los valores de la sociedad industrial, que considera que la actividad económica debe generar ganancia, o parodiando a Franklin: si de las vacas se saca manteca de los hombres dinero.

El estado del medio ambiente biofísico y social y de la base de recursos naturales en cualquier región en particular es el resultado de complejas interacciones entre los ecosistemas locales y las actividades humanas. Estas últimas están condicionadas por los sistemas económicos, los procesos sociales y culturales, el sistema político, los sistemas administrativo y legal y las tecnologías que se están utilizando.

En general, la sostenibilidad tiene que ver con los aspectos ecológicos, económicos y sociales. La sostenibilidad ecológica se refiere a que los ecosistemas en uso mantienen a través del tiempo las características fundamentales en cuanto a componentes e interacciones en forma indefinida. La sostenibilidad económica en el sentido en que el sistema produce una rentabilidad razonable y estable a lo largo del tiempo para quien lo administra, que hace atractivo su manejo. La sostenibilidad social en el sentido que tanto el sistema económico como el ecosistema son compatibles con los valores culturales y éticos de la sociedad.

El concepto de desarrollo sustentable implica límites no absolutos impuestos por:

  1. El estado actual de la tecnología y la organización social sobre los recursos y el medio ambiente. Límites en las fuentes.
  2. La capacidad de la biosfera para absorber los desechos originados en la actividad humana. Límites en los vertederos.

Pero no sólo la producción de desechos materiales, sino de la misma contaminación social, que es tan o más dramática que la primera. En palabras de Octavio Paz:

"la contaminación no sólo infesta el aire, los ríos y los bosques, sino también las almas. Una sociedad poseída por el frenesí de producir más para consumir más tiende a convertir las ideas, los sentimientos, el arte, el amor, la amistad y las personas mismas en objetos de consumo. Todo se vuelve cosa que se compra, se usa y se tira al basurero. Ninguna sociedad había producido tantos desechos como la nuestra. Desechos materiales y morales". (8)

Se puede decir que hay múltiples factores que afectan el medio ambiente, y por ende la sustentabilidad del desarrollo. Entre ellos se pueden mencionar:

  1. Demográficos: el tamaño de la población, el incremento de la población, la migración rural y urbana.
  2. Económicos: el ingreso y su distribución, la concentración de la tierra y sus diferentes formas de tenencia y los niveles de pobreza e indigencia.
  3. Culturales: El estilo de vida, los niveles de consumo (utilización de recursos tanto renovables como no renovables), la producción de residuos.
  4. Políticos: el estilo y los modelos de desarrollo imperantes, las políticas macroeconómicas y sectoriales.

DESARROLLO SUSTENTABLE Y EQUIDAD SOCIAL

El problema del desarrollo sustentable, o mejor aún, de la sustentabilidad del desarrollo, tiene que ver con la equidad intrageneracional e intergeneracional en la apropiación de los recursos y en el logro de los beneficios derivados de la utilización de esos recursos, en la producción de bienestar.

En lo referente a la equidad intergeneracional, Robert Solow (Premio Nobel de Economía en 1977) la concibe como un problema de ahorro e inversión, es decir, un asunto de consumo hoy y de suministro para el futuro. En términos de equidad social y de ética no se pueden sacrificar las generaciones de hoy en aras de las criaturas del mañana. La pobreza en el mundo no es una cuestión de justicia social sino de inviabilidad para la sociedad. En consecuencia, la pobreza es un concepto ético, político, económico y técnico. Ético en cuanto tiene que ver con un problema de justicia social. Político en la medida que afecta las relaciones de poder entre los diferentes grupos de la sociedad y entre diferentes países (relaciones Norte-Sur). Económico porque afecta los procesos de acumulación de unas generaciones en detrimento de otras: La pobreza es a menudo una causa del deterioro de los recursos, por su parte la codicia puede ser otra. Técnico pues tiene que ver con el desarrollo de las fuerzas productivas y su consecuente eficiencia en el uso de los recursos y en el aprovechamiento de los desechos.

Respecto a la equidad intrageneracional es evidente que el agotamiento de los recursos y el deterioro del medio ambiente en buena parte es ocasionado por los países ricos. Los siguientes ejemplos nos ayudan a ilustrar esta afirmación. Los ciudadanos de los países ricos consumen 10 a 20 veces más recursos naturales que los de los países pobres, 12 veces más energía, 100 veces más agua; los países ricos producen 17 veces más residuos sólidos municipales por persona que los países pobres. Los países de la organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) produce el 77% de residuos industriales peligrosos y sólo cuentan con el 15% de la población mundial (9). Lo anterior significa que el estilo de desarrollo basado en el consumo y la ganancia infinitos es inequitativo y altamente destructor de la naturaleza y el medio ambiente. Un estilo de desarrollo como el mencionado, centrado en los valores de la sociedad industrial, conducirían a los países pobres a un callejón sin salida.

En conclusión, la sostenibilidad es un concepto esencialmente vago, pero muy sonoro y adecuado para adornar discursos. No obstante, si le queremos dar algún contenido útil, tenemos necesariamente que relacionarlo con el futuro, es decir, con el bienestar de las futuras generaciones. No se trata, como pensaba la UNESCO, de dejar el agua, el aire y los recursos del suelo tan puros y descontaminados como cuando la actividad humana comenzó en el planeta y dejar sin degradar todas las especies animales y vegetales. Eso no es factible ni tampoco deseable. Es importante entonces utilizar un concepto de sustentabilidad que nos sea útil para la acción, es decir, que lo que estamos obligados a mantener no es una cosa o un recurso en particular sino una capacidad general para crear bienestar. En otras palabras, tomar decisiones en las esferas tanto públicas como privadas: lo que hagamos hoy como personas o como sociedad repercutirá sobre el futuro individual y colectivo de las generaciones futuras.

BIBLIOGRAFÍA

  • ÁNGEL MAYA, Augusto. Desarrollo sustentable o cambio cultural. En: Memorias de l Seminario-Taller Internacional "El desarrollo rural en América Latina hacia el siglo XXI". Bogotá: Universidad Javeriana, 1994.
  • COMISIÓN MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO . Informe Nuestro Futuro Común. Bogotá: Alianza Editorial, 1998.
  • GIRALDO I., Fabio y LÓPEZ A. Héctor F. La metamorfosis de la modernidad. En: Colombia: El despertar de la modernidad. Bogotá: Foro Nacional por Colombia, 1991. 466 p.
  • GOODLAND, Robert et al. Desarrollo Económico Sostenible. Avances sobre el Informe Brundtland. Bogotá: Tercer Mundo, 1994. 185 p.
  • La Evolución del Debate sobre el Desarrollo Sostenible. En: La gallina de los huevos de oro. Debate sobre el concepto de desarrollo sostenible. Bogotá: CEREC. ECOFONDO, 1996.
  • DIXON, John A. y FALLON, Louse A. El concepto de sustentabilidad: Sus orígenes, alcances y utilidad en la formulación de políticas. En: Desarrollo y Medio Ambiente. Un enfoque integrador. Chile: CIEPLAN, 1991. 229 p.
  • MALTHUS, Robert. Primer ensayo sobre la población. España: Sarpe, 1983. 267 p.
  • MEADOWS, Donella H. et al. Los Límites del crecimiento. Informe del Club de Roma el Predicamento de la Humanidad. Bogotá: F.C.E., 1972. 253 p.
  • ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD. Nuestro Planeta, Nuestra Salud. Informe de la Comisión de Salud y Medio Ambiente de la OMS. Publicación científica No 544. Washington: La Organización, 1993. 301 p.
  • TAMAMES, Ramón. Ecología y Desarrollo. La polémica sobre los límites del crecimiento. Madrid: Alianza Universidad, 1977. 277 p.

NOTAS:

  1. Países de ingresos bajos son los que en 1992 tenían un PIB per cápita de hasta $US 675. Países de ingreso mediano son los que tenían un PIB per cápita superior a $675, pero inferior a $8.356 y países de ingresos altos los que tenían un ingreso PIB per cápita de $8.356 o más. Informe sobre el Desarrollo Mundial 1994. Banco Mundial. Washington, D.C.
  2. MALTHUS, Robert. Primer ensayo sobre la población. Sarpe. España, 1983. p 12.
  3. TAMAMES, Ramón. Ecología y Desarrollo. La polémica sobre los límites del crecimiento. Alianza Universidad. Madrid, 1977. p 30.
  4. TAMAMES, Ramón. Op. cit. p 86.
  5. DIXON, John A. y FALLON, Louse A.. El concepto de sustentabilidad: Sus orígenes, alcances y utilidad en la formulación de políticas.En: Desarrollo y Medio Ambiente. Un enfoque integrador. CIEPLAN. Chile, 1991. p 50.
  6. Las necesidades se consideran iguales para todas las sociedades y culturas en cualquier tiempo, lo que cambia de acuerdo a la época y a la cultura son la manera de satisfacerlas.
  7. COMISIÓN MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE Y DEL DESARROLLO. Informe Nuestro Futuro Común. Alianza Editorial. Bogotá, 1988. p 29.
  8. PAZ, Octavio. Tiempo nublado. Citado por F. Giraldo y H.F. López en metamorfosis de la modernidad; en Colombia despertar de la modernidad. Foro Nacional por Colombia. Bogotá, 1991. p. 302.
  9. ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD. Nuestro Planeta, Nuestra Salud. Informe de la Comisión de Salud y Medio Ambiente de la OMS. Publicación científica No 544. Washington: La organización, 1993. pp. 48-50.
 
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